El Ciclo Rosa cumple 15 años

El Ciclo Rosa cumple 15 años

EL CICLO ROSA CUMPLE 15 AÑOS, UNA BREVE HISTORIA*

En Bogotá, en 1998 conocí a Folco Näther, al nuevo director del Goethe Institut – Kolumbien. En ese entonces yo también acababa de llegar a Colombia: hacía menos de un año había aterrizado por accidente y había aceptado quedarme por un breve tiempo para trabajar en el diseño de los programas de la Dirección de Cine del recién fundado Ministerio de Cultura (hoy ese “breve tiempo” suma 18 años, y a la creación de la Dirección de Cine del Ministerio se han sumado trabajos como dirigir un par de series de televisión, ser subdirector de Libro y Desarrollo del CERLALC-UNESCO y dirigir la Cinemateca, entre otras empresas). Desde esa primera conversación, Folco expresó su interés en crear un ciclo de cine LGBTI y fundar proyectos que ofrecieran alternativas en todos los campos del arte. En ese sentido Folco me recordó a Paul Bardwell, al Director del Colombo Americano de Medellín que fue uno de mis primeros ejemplos en gestión cultural. Tanto Paul como Folco creían que la gestión cultural es una forma de gerencia que solo tiene sentido si expande la imaginación y la creatividad, y cada horizonte posible.

Kineto Paul No 71Durante su tiempo entre nosotros, tanto el gringo Paul como el alemán Folco cambiaron este país. En 2004, Folco Näther terminó su encargo en Colombia, y ese año Paul Bardwell murió.

Entre el 2000 y el 2001, en mi paso del Ministerio a la dirección de la Cinemateca creamos con Folco Näther el Ciclo Rosa, una iniciativa de la que hizo parte Carmen Millán, que en esa época era subdirectora del Instituto Pensar de la Universidad Javeriana, y a la idea se sumó Paul Bardwell. Como resultado de ese encuentro, en Bogotá y Medellín se realizó un primer “Ciclo Rosa”, una retrospectiva del alemán Holger Mischwitzky, más conocido por el nombre que él mismo se hizo, el de “Rosa von Praunheim”: “Rosa” por el color del triángulo con que los nazis marcaban a los homosexuales antes de llevarlos al exterminio, y “Praunheim” por un barrio berlinés. El Ciclo Rosa no era la primera muestra de “cine gay” realizada en Colombia: desde los ochentas, las retrospectivas de Fassbinder eran frecuentes y en los noventas, una muestra del británico Derek Jarman había sido una revelación.

Aunque algo del cine hecho como expresión del mundo LGBTI se había visto en Colombia, el Ciclo Rosa era diferente. La primera diferencia fue que el Ciclo Rosa se creó con intenciones tanto políticas como estéticas. El nombre de la muestra: “Ciclo Rosa”, es un homenaje al primer director de quien se hizo una retrospectiva pero también es un recordatorio del triángulo infame y de los crímenes cometidos contra los homosexuales. Desde su primer año, el Ciclo Rosa combinó el cine con reflexiones académicas, sociales e institucionales que ayudaron a cambiar a Colombia y que contribuyeron a la creación de alternativas como las casas de acogida de la Alcaldía de Bogotá. Desde su fundación, el Ciclo Rosa ha sido un espacio para la construcción a través de la provocación: acción que interpela los límites culturales, las casillas estéticas y políticas, y las fronteras sexuales.

r2013En la creación del Ciclo Rosa fue más importante la voluntad de sus fundadores que el apoyo institucional, y a pesar de eso el público respondió masivamente: más de 7.000 personas asistieron el primer año. El Ciclo Rosa nació afortunado porque este país necesita de esa muestra de cine, de ese espacio de reflexión, de crítica y de autodescubrimiento.

En el 2004 Paul murió y Folco se fue a México, y quienes gestamos ese proyecto nos marchamos de las instituciones que lo protegían, y el Ciclo Rosa entró en riesgo. Camilo Vega escribió en la Revista Kinetoscopio (No. 76, 2006):  “La más reciente versión del Ciclo Rosa confirma el hecho de ser uno de los ciclos más interesantes de Colombia. Por otro lado, los ya seis años de continuidad ininterrumpida han permitido que logre una solidez y visibilidad que habla muy bien de su estado de salud”.

Eso se dijo en el 2006, pero en el 2011 el Ciclo Rosa había muerto.

Tras casi una década el Ciclo Rosa murió por la ausencia de sus fundadores y por la falta de apoyo institucional, pero en el 2012 regresé a la dirección de la Cinemateca y reinicié el Ciclo Rosa. A partir de ese año junto con conferencias y películas, escogimos países invitados e comenzamos la realización de homenajes a hitos de la cultura nacional que impulsaron la expresión LGBTI, homenajes importantes para recordar que Colombia también puede ser un país en donde se celebre la diversidad. Esos homenajes incluyeron el trabajo del cinematografista Luis Ospina, de la Revista Acento, de la literatura LGBTI y del asesinado dramaturgo paisa José Manuel Freidel.

15 CDEn 2016, el Ciclo Rosa celebra su 15ª. versión, y en este encuentro veremos una selección del Teddy Award que cumple tres décadas (el Teddy es el premio LGBTI del Festival Internacional de Cine de Berlín). La selección del Teddy, realizada por el creador Kristian Petersen, está acompañada por ese cinematografista alemán. El país invitado es Gran Bretaña y la curadora es Helen Wright, directora del Scottish Queer International Film Festival, quien realizará varias conferencias en Colombia. Otros invitados internacionales son la “performer” y cineasta alemana Antonia Baehr, y el ensayista mexicano experto en cultura LGBTI, Antonio Marquet. La presencia británica incluye un homenaje a David Bowie. Este año, el homenaje a la expresión LGBTI en Colombia es una reflexión sobre nuestras imágenes en movimiento (en cine, televisión e Internet), un homenaje que incluye la exposición “Rosa, la imagen emancipada”. El Ciclo Rosa 2016 se presentará en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla.

El Ciclo Rosa nació y murió, y en su renacimiento surgió aún más fuerte y diverso. Tras 15 versiones del Ciclo Rosa, sabemos que es necesario y hoy, después de los recientes cambios en instituciones como la Cinemateca o el Goethe Institut (renuncié a la dirección de la Cinemateca y se marcha Katja Kessing, la directora del Goethe), hoy esperamos que exista un decimosexto año para el Ciclo Rosa. Los colombianos necesitamos del Ciclo Rosa porque Colombia es un país que con dificultad, solo en alguna ley y en algún barrio ha logrado salir de su lógica feudal, el Ciclo Rosa es necesario porque Colombia es un país que requiere espacios para la libertad y el pensamiento. El Ciclo Rosa nos hace falta porque hace de Colombia un país donde se celebra la diversidad.

CR15

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*Por: Julián David Correa. Publicado el 10 de junio de 2016 en: http://kinetoscopio.com/index.php?option=com_content&view=article&id=340%3Aciclo-rosa-2016&catid=8%3Acriticas&Itemid=14

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