Cine y video indígena en los Cuadernos de cine colombiano

Cine y video indígena en los Cuadernos de cine colombiano

CUADERNOS DE CINE COLOMBIANO:

REFLEXIÓN Y RENOVACIÓN*

Con estas palabras queremos presentar el número 17A y 17B de los Cuadernos de Cine Colombiano – Nueva época, que bajo el título Cine y video indígena: del descubrimiento al autodescubrimiento, forman un libro doble. Con esta publicación iniciamos en la Cinemateca Distrital – Gerencia de Artes Audiovisuales del IDARTES, una tercera etapa para esta colección que ya puede calificarse, junto con la revista Kinetoscopio, como la que más continuidad ha tenido entre las publicaciones de cine en Colombia.

El camino de esta colección ha tenido tres etapas: la de los primeros Cuadernos que se publicaron de 1981 a 1988, la de los Cuadernos de Cine Colombiano – Nueva época que se empezaron a imprimir en 2003, y esta nueva historia que se inicia con el número 17 en el año 2012. Esta etapa comienza con un título que conserva los lineamientos de los Cuadernos de la Nueva época, pero que introduce una evolución necesaria: su publicación electrónica, no como un PDF para descargar de Internet sino como una obra multimedia e hipertextual que existe de manera completa online, pero que también puede leerse en descargas y en papel (en los libros de papel que queremos tanto y que fueron los primeros objetos que democratizaron el acceso a las culturas). Sin ninguna duda podemos afirmar que estos Cuadernos de Cine Colombiano que a partir de hoy existirán en papel y en la Internet son una obra editorial única y renovadora, no solo en las reflexiones sobre el cine, sino en el mundo editorial de Iberoamérica.

La historia de los Cuadernos de Cine Colombiano se inicia en 1981, cuando la Cinemateca Distrital (fundada en 1971) estaba bajo la dirección de Claudia Triana, la gestora que hoy encabeza Proimágenes Colombia. En esa primera época se publicaron 25 números con el apoyo de la extinta FOCINE (Fondo para el Desarrollo Cinematográfico, 1978-1993). Esos cuadernillos monográficos partían de la lógica del homenaje y son en este momento un tesoro que nos permite tener información sobre gestores del cine nacional como Oswaldo Duperly, Jorge Gaitán Gómez y el grupo Cine Mujer, para poner solo tres ejemplos. La segunda etapa de esta colección se hizo pública en el año 2003, cuando la persona que escribe estas líneas tuvo el privilegio de dirigir por primera vez la Cinemateca. Ese año se lanzaron los Cuadernos de Cine Colombiano – Nueva época, una colección hija de aquellos primeros números, pero diferente en su diseño y en su concepto: se trataba de obras que indagaban de manera crítica en la realidad del audiovisual nacional. La nueva época de los Cuadernos no hacía homenajes sino análisis sobre Colombia y sobre sus imágenes en movimiento, imágenes que podían ser patrimoniales como las de la familia Acevedo, obras contemporáneas como las películas del paisa Víctor Gaviria o trabajos para televisión como la serie de documentales caleños Rostros y Rastros. Las expresiones artísticas no tienen fronteras regionales y en la segunda mitad del siglo XX, el cine había roto también con las fronteras tecnológicas y había engendrado el audiovisual. A partir de esa revolución técnica, cinematografistas de todo el país se empezaron a expresar sin límites de formato y continuaron desarrollando sus miradas complacientes o críticas con el territorio donde habían nacido. La nueva época de los Cuadernos busca desde su fundación reflejar esa historia de variopintos relatos y de múltiples miradas, e intenta provocar reflexiones alrededor de esas imágenes.

La Cinemateca Distrital, que en 1971 se fundó como una institución privada, en 2003 hacía parte del Instituto Distrital de Cultura y Turismo (IDCT), y unos años después estuvo en la Fundación Gilberto Alzate Avendaño (dos dependencias de la Alcaldía Mayor de Bogotá). Hoy la Cinemateca Distrital es también la Gerencia de Artes Audiovisuales del Instituto de Distrital de las Artes (IDARTES, Alcaldía Mayor de Bogotá). La Cinemateca Distrital, como el cine colombiano, ha pasado por una historia de transformaciones, a pesar de las cuales tanto el cine como la Cinemateca han seguido cumpliendo con sus misiones. La misión de la Cinemateca es la de ser el espacio en donde se preserva y circula el patrimonio audiovisual, y en donde se apoya a quienes crean; es un lugar donde se forman públicos, y en donde se genera pensamiento gracias a becas, investigaciones y publicaciones. Los alcaldes de Bogotá cambiaron y cambiaron las instituciones de la cultura, y fueron varios los directores de la Cinemateca, pero esta organización perseveró en su misión y los Cuadernos de Cine Colombiano – Nueva época mantuvieron su forma y su fondo. Es necesario agradecer a todos los que pasaron por estas instituciones, quienes con su acción defendieron esas ideas y esas misiones.

Hoy tenemos un nuevo Cuaderno entre manos, una publicación que está dedicada a un proceso complejo y sorprendente: el del cine y del video indígena, y que se titula con toda razón: Cine y video indígena: del descubrimiento al autodescubrimiento. Que Colombia es un país multiétnico y pluricultural ya se sabe y no porque lo diga la Constitución de 1991, sino porque somos un país armado arbitrariamente con un centenar de naciones y culturas. En Colombia se habla el español y el inglés creolés de San Andrés y Providencia, y se habla una lengua nueva que nació en Palenque, y desde antes de la llegada de los conquistadores existían diversas voces. En Colombia han sobrevivido 87 pueblos indígenas que hablan 65 lenguas amerindias. En la Colombia de hoy se hablan 68 idiomas a los que acompañan diferentes conceptos del mundo.

Sabemos que la historia del cine nacional está en deuda con esas realidades, aunque desde los setentas se ha ido saldando esa cuenta gracias a tres factores: a democratizaciones tecnológicas, a creadores que devinieron respetuosos formadores (gente como Marta Rodríguez o Pablo Mora, entre otros), y a la voluntad de creadores que hacen parte de decenas de etnias y que encontraron en las cámaras el nuevo pincel, el nuevo bastón, el nuevo tejido que se puede compartir. Este Cuaderno celebra el trabajo de todos ellos y reflexiona alrededor de sus obras, que han llevado las imágenes de nuestros pueblos indígenas de ser un decorado o un objeto de exotismo en las pantallas, a ser una expresión de sujetos en búsqueda de un propio relato audiovisual, de una propia gramática.

Este Cuaderno 17 es posible gracias al meticuloso trabajo de varias personas. Es necesario agradecer la labor de muchos colegas del Instituto Distrital de las Artes del que la Cinemateca Distrital – Gerencia de Artes Audiovisuales hace parte, y es imprescindible dar las gracias al equipo de la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura, institución que se ha hecho socia de esta colección. Este Cuaderno existe gracias al trabajo de todos sus autores y a la labor de Angélica Mateus Mora, la editora invitada para esta investigación. También queremos agradecer el trabajo de Pedro Adrián Zuluaga, el Asesor de Programación y Publicaciones de la Cinemateca Distrital – Gerencia de Artes Audiovisuales del IDARTES, quien gestó esta obra y quien fue durante seis años el editor de la revista Kinetoscopio (revista que en este 2012 publica su número 100). En esta lista de agradecimientos, también queremos incluir a Clarisa Ruiz (Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte) y a Santiago Trujillo (Director General del IDARTES), a los colegas que hoy son servidores públicos y a quienes antes lo fueron, a todos los que han creído en la importancia de la Cinemateca Distrital, de sus publicaciones y de un país en donde todas las formas de ser humano deben ser posibles.

La presentación termina, y ustedes quedan ante un libro de pastas negras o ante una obra electrónica en la que podrán viajar a gusto. El que ustedes estén hoy ante esta publicación es otra prueba de que somos parte de un país apasionado y diverso.

 

 

*Introducción a los Cuadernos de cine colombiano 17A y 17B: Cine y video indígena, del descubrimiento al autodescubrimiento. Publicación editada por la Cinemateca Distrital de Bogotá en diciembre de 2012.

Imagen: Portada de la publicación

Cuaderno de Cine Colombiano 17A y 17B: “Cine y video indígena” para descargas desde Internet.

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